Àlgies cervicals

Cuando hablamos de algias nos referimos a un dolor circunscrito en una determinada zona. Las algias referidas al uso del ordenador se producen por sobrecarga estática o repetitiva. Al permanecer sentado en la silla con poco o nada de movimiento de forma prolongada (más de 20 minutos) o sostener papeles, ratón o teléfono, los músculos implicados se encuentran en una contracción sostenida trayendo fatiga y luego dolor.

Para contrarrestar esto, la solución es que cambies de postura corporal antes de que aparezca la fatiga, así evitarás dar inicio al ciclo dolor-contractura-dolor.

 

 

¿Qué son las algias cervicales?

 
La algias cervicales son típicas de la sobrecarga estática. También sucede que el movimiento que realizas de forma repetitiva y prolongada con el ratón tensiona los músculos, propicia el roce entre tendones y la compresión de nervios. La epicondilitis y el síndrome del túnel carpiano, pertenecen a esta clasificación de sobrecargas por repetición.

Como si esto fuera poco, el estrés hace su aparición. Las tensiones emocionales personales y laborales aumentan la tensión muscular y la percepción del dolor.

 

Tipología de algias por uso del ordenador

 

A continuación se describen las algias típicas por uso de ordenado y cómo debemos proceder para evitar una sobrecarga muscular:

Algias en hombro y cuello: comienzan como una simple molestia pudiendo llegar a una cervicalgia. Revisa la altura del monitor, la mesa o la silla. Si es unilateral puede que tengas el monitor, teclado, ratón o papeles en deficiente situación horizontal. Puede que el ratón esté alejado o a distinto nivel del teclado.

Síndrome del Túnel Carpiano: es cuando tienes parestesia en los tres primeros dedos de la mano. Se agrava si tecleas con la muñeca en extensión (por teclado alto) o por apoyarla sobre un soporte.

Cefaleas: la mala postura de tu cuello o cómo colocas tu vista con respecto al monitor o si estás mucho tiempo fijando la vista, pueden estar originando dolores de cabeza.

Epicondilalgias: se definen como un cuadro de dolor en el epicóndilo (lateral externo del codo). Debes revisar si mantienes la muñeca en extensión dorsal debido al teclado o ratón demasiado altos, o por falta de inclinación del teclado.

Apoya y descansa las manos en muslos o apoyabrazos cuando estés leyendo o analizando algo. Sal de la postura estática si no necesitas manejar el teclado o ratón.

Algias en los flexores de los dedos: si las molestias son difusas puede que estés presionando demasiado el teclado o que las teclas estén duras. Si se limitan a los dedos índice y pulgar, revisa el ratón:

  • tal vez es grande o pequeño en proporción a tu mano,
  • tiene botones duros,
  • utilizas mucho el doble clic o la opción de señalar y arrastrar, o
  • puede que estés agarrando con fuerza el ratón presionándolo sobre la almohadilla.

Puedes cambiar de ratón, relajar la mano o cambiar la configuración del sistema del doble clic.

Algias en pulgar: es frecuente cuando se usa ratón con bola o ‘trackball’, que se activa con el pulgar. También puede estar relacionada con el uso frecuente de la barra espaciadora. Si se agrava, deriva a una rizartrosis (artrosis en la articulación de la base del pulgar) o a una tendinitis de De Quervain (irritación e inflamación de los tendones que se encuentran en el borde del pulgar de la muñeca).