Las DTM (disfunción temporomandibular) y el bruxismo son dos problemas relacionados, pero no son lo mismo. Durante años se pensó que el bruxismo era una de las principales causas de las DTM, pero la investigación más reciente muestra una relación más compleja: el bruxismo puede contribuir a algunos síntomas en ciertas personas, pero muchas personas con bruxismo nunca desarrollan DTM, y muchas personas con DTM no tienen bruxismo.

¿Qué es la DTM (disfunción temporomandibular)?

La DTM engloba un conjunto de trastornos que afectan a:

  • La articulación temporomandibular (ATM), que une la mandíbula con el cráneo.
  • Los músculos de la masticación.
  • Los ligamentos y otros tejidos relacionados.

La ATM es una de las articulaciones más complejas del cuerpo porque combina movimientos de bisagra y de deslizamiento.

Síntomas

Los síntomas varían mucho de una persona a otra:

  • Dolor: de mandíbula, al masticar, en la cara, en cuello y hombros, de cabeza (sobre todo en las sienes) o por delante del oído; en ocasiones se acompaña de acúfenos.
  • Problemas de movimiento mandibular: dificultad para abrir la boca, apertura limitada, bloqueos o desviaciones de la mandíbula al abrirla.
  • Ruidos articulares: chasquidos, clics o crepitaciones (un sonido similar al de la arena). Un clic sin dolor no suele requerir tratamiento.
  • Otros síntomas: sensación de oído tapado, dolor de oído sin infección, zumbidos, mareo (aunque esta relación no siempre está demostrada), sensibilidad dental y fatiga de la mandíbula.

Tipos

Actualmente se clasifican en tres grandes grupos:

  1. Dolor muscular — el tipo más frecuente.
  2. Problemas articulares — como el desplazamiento del disco o la artrosis de la ATM.
  3. Trastornos inflamatorios — como sinovitis, capsulitis o artritis.

Tratamiento de la DTM: fisioterapia

La fisioterapia es una de las herramientas más útiles para tratar los trastornos de la ATM. Puede incluir:

  • Ejercicios de movilidad y relajación de la musculatura.
  • Terapia manual.
  • Tratamiento local con láser.
  • Trabajo de coordinación bucal.
  • Fortalecimiento de la musculatura masticatoria en casos de atrofia.

El objetivo es reducir el dolor, estabilizar la articulación y mejorar tanto la calidad de vida como la función articular.

¿Cuándo consultar?

Si llevas meses o años con dolor en la articulación de la ATM que no remite, en CESMAR —tu centro de referencia para el tratamiento del dolor en Girona— te ayudamos a encontrar la causa y a diseñar un plan personalizado para recuperar tu calidad de vida.

Artículo revisado por el equipo clínico de CESMAR — Centro de Medicina Física y Rehabilitación. Última actualización: julio 2026. La información contenida tiene carácter divulgativo y no sustituye el diagnóstico médico individualizado.

Referencias: Mortazavi et al. (2023), «Is bruxism associated with temporomandibular joint disorders? A systematic review and meta-analysis», publicado en Evidence-Based Dentistry (Nature portfolio).
https://doi.org/10.1038/s41432-023-00911-6