
El tendón de Aquiles es el tendón distal conjunto de los músculos gastrocnemios (gemelos) y el sóleo, y se inserta al hueso calcáneo (en el talón). Su principal función es la flexión plantar, teniendo mucha importancia en acciones como caminar, correr y saltar.
Esta patología se caracteriza por dolor, rigidez y limitación del movimiento. En los casos agudos aparece de forma rápida debido a alguna actividad o situación en la que el tendón haya sufrido, ya sea por golpes o carga excesiva, provocando inflamación en la zona.
Por otra parte, en casos crónicos no hay tanta inflamación, pero aparece un dolor más persistente y se observa una degeneración del tendón en pruebas como la ecografía o la resonancia magnética.
Mayoritariamente podemos diferenciar distintas zonas:
Entesopatía aquilea
Afecta a la porción más distal del tendón, donde hay la zona de inserción con el hueso calcáneo. Es el tipo más frecuente y esta asociada a la degeneración tendinosa relacionada con el envejecimiento y uso excesivo.
Tendinopatía aquilea no insercional
Afecta principalmente en el grueso del tendón; normalmente hay un engrosamiento del tendón debido a carga física intensa; es más común en deportistas jóvenes.
Tendinopatía aquilea en la unión miotendinosa
Es la zona de transición entre la musculatura de los gastrocnemios y sóleo y la aparición del tendón de Aquiles; es más común cuando hay una sobrecarga mecánica, ya sea por mal un apoyo o por movimientos muy repetitivos.
Causas de la tendinopatía aquilea
Para desencadenar una tendinopatía, ya sea inflamatoria (tendinitis), degenerativa (tendinosis) o rupturas parciales o totales, hay que tener en cuenta los distintos factores de riesgo:
- Sobrecarga o uso excesivo
- Factores biomecánicos
- Deportes de alto impacto
- Calzado inadecuado
- Condiciones médicas
¿Cuáles son los síntomas de una tendinopatía de Aquiles?
Los síntomas varían según la severidad de la lesión y el área de afectación, pero en general incluyen:
- Dolor y sensibilidad
- Rigidez matutina
- Hinchazón
- Empeoramiento del dolor con la actividad física
- Engrosamiento del tendón
Tratamiento
Para un buen abordaje terapéutico en el tendón de Aquiles primero es identificar el estado del mismo y en qué punto se encuentra. Para ello, es necesario una buena exploración física y ecográfica para determinar la zona del tendón afectada, en fases agudas o crónicas, o si hay problemas biomecánicos que se deban corregir con ortesis plantar, etc.
Desde Cesmar, por norma general el objetivo en el tendón es por un lado quitar el dolor y inflamación del mismo, mediante la radiofrecuencia UHF y en casos más crónicos, donde aparece degeneración del tendón la estimulación con electrolisis percutánea en el área afectada de forma ecoguiada. De esta forma, no solo estimulamos la desinflamación del tendón para una correcta recuperación, sino que además, fomentamos la reparación de la zona afectada del tendón mediante la formación de nuevo colágeno.