La artralgia es uno de los síntomas más habituales en la consulta de medicina física y rehabilitación, y también uno de los más malentendidos. Muchas personas la confunden con la artritis, la consideran como algo menor o conviven con el dolor sin buscar una causa. Aquí aclaramos a qué se refiere, por qué se presenta y qué alternativas existen para tratar de controlarla.

¿Qué es la artralgia?

La artralgia es el término médico que hace referencia al dolor en una o más articulaciones, sin que exista necesariamente inflamación. Proviene del griego arthron (articulación) y algos (dolor).

Es interesante hacer esta distinción entre artralgia y artritis, pues esta última sí presenta una inflamación que se caracteriza por enrojecimiento del tejido, calor, etc. La artralgia puede ser un síntoma independiente o el primer signo de una enfermedad articular más compleja. Cuando el dolor afecta a cinco o más articulaciones, se le denomina poliartralgias.

Causas más habituales

El dolor articular puede tener un origen muy amplio. Las principales categorías son:

  • Causas mecánicas o degenerativas, que son las más habituales, sobre todo a partir de los 50 años: artrosis, lesiones deportivas, bursitis, tendinitis.
  • Causas inflamatorias o autoinmunes: artritis reumatoide, artritis psoriásica, lupus eritematoso sistémico, espondilitis anquilosante, etc;
  • Causas infecciosas: gripe y otras infecciones virales, mononucleosis, enfermedad de Lyme, artritis séptica.
  • Otras causas — gota e hiperuricemia, fibromialgia, hipotiroidismo, efectos secundarios de ciertos medicamentos.

Identificar la causa es fundamental para elegir el tratamiento correcto.

Síntomas: ¿cómo se manifiesta el dolor?

El síntoma principal es el dolor, pero su patrón orienta el diagnóstico:

  • Dolor mecánico: empeora con el movimiento y mejora con el reposo. Característico de la artrosis y las lesiones degenerativas.
  • Dolor inflamatorio: se define por ser más intenso en reposo y al despertar. Mejora con el movimiento. Típico de la artritis reumatoide.
  • Rigidez matutina: dificultad para mover la articulación al levantarse. Más frecuente en causas inflamatorias.
  • Hinchazón o calor local: si aparecen son orientativas de un componente inflamatorio activo.

El dolor puede ser constante o episódico, localizado o difuso, sordo o agudo.

Diagnóstico

El diagnóstico comienza con una exploración clínica detallada:

  1. Historia clínica: cuándo comenzó el dolor, qué articulaciones se ven afectadas, qué lo agrava o mejora, antecedentes familiares.
  2. Exploración física: palpación, movilidad articular, si hay derrame o calor local.
  3. Pruebas de imagen: radiografía, ecografía o resonancia magnética en función de la sospecha clínica.
  4. Analítica de sangre: para descartar causas inflamatorias o autoinmunitarias (factor reumatoide, ANA, ácido úrico, PCR, VSG).

En CESMAR trabajamos con un equipo interdisciplinar de medicina física y rehabilitación que permite llegar a un diagnóstico preciso y establecer el plan de tratamiento adecuado para cada paciente.

Tratamiento de la artralgia

El tratamiento depende de la causa. Los pilares fundamentales son:

Fisioterapia y rehabilitación

La fisioterapia es el eje del tratamiento, especialmente en la artralgia degenerativa. El objetivo es reducir el dolor, recuperar la movilidad y fortalecer la musculatura periarticular. Las técnicas más utilizadas son terapia manual y movilizaciones articulares, ejercicio terapéutico progresivo, hidroterapia, y aplicación de frío o calor según la fase del proceso.

Diatermia profunda con BioCSMAR AF-200S

En CESMAR utilizamos el BioCSMAR AF-200S, un equipo de diatermia profunda UHF (ultra alta frecuencia) de última generación. Esta tecnología genera calor en los tejidos profundos de la articulación mediante ondas de alta frecuencia, consiguiendo efectos que los tratamientos convencionales no alcanzan:

  • Reducción del dolor crónico desde las primeras sesiones
  • Mejora de la circulación local y regeneración tisular
  • Relajación de la musculatura periarticular
  • Reducción del líquido articular en casos de derrame asociado

Está especialmente indicada en artralgias degenerativas, fibrosis periarticular y dolor articular crónico resistente a otros tratamientos.

Tratamiento farmacológico complementario

Cuando es necesario, el médico puede prescribir analgésicos y AINEs para el control del dolor agudo, corticoides en casos de inflamación activa, o fármacos modificadores de la enfermedad (FAME) en artritis reumatoide y otras patologías autoinmunes. El tratamiento farmacológico controla el síntoma pero no resuelve la causa subyacente.

Hábitos y prevención

Mantener un peso corporal saludable, practicar actividad física de bajo impacto (natación, bicicleta, caminar) y cuidar la ergonomía postural son medidas que reducen la carga articular y frenan la progresión del daño degenerativo.

¿Cuándo consultar al especialista?

Acude a un médico o fisioterapeuta si el dolor articular dura más de dos semanas sin causa aparente, si aparece rigidez matutina prolongada, si el dolor va acompañado de fiebre o pérdida de peso, si la articulación está visiblemente inflamada, o si el dolor interfiere con tu vida diaria o tu sueño.

Tratamiento de la artralgia en CESMAR Llagostera

En CESMAR contamos con un equipo formado por médicos especialistas en medicina física y rehabilitación, fisioterapeutas y podólogos. Tratamos la artralgia desde un enfoque global: diagnóstico preciso, fisioterapia específica y electromedicina avanzada con diatermia profunda UHF.

Atendemos pacientes de toda la provincia de Girona: Llagostera, Girona ciudad, Palamós, Palafrugell, Blanes, Figueres, Olot y todos los municipios de las comarcas gironinas.

¿Tienes dolor articular que no mejora? Contacta con nosotros y te explicamos cómo podemos ayudarte.

Artículo revisado por el equipo médico de CESMAR Llagostera. Centro de medicina física, rehabilitación y tratamiento del dolor.