mujer tocando zona lumbar de dolor

La lumbalgia es la primera causa de discapacidad laboral en el mundo y uno de los motivos de consulta más frecuentes en medicina física y rehabilitación. Se calcula que el 80% de las personas sufrirán de lumbalgia en algún momento de su vida. La mayoría de los episodios se resuelven en pocas semanas, pero cuando el dolor lumbar se cronifica —dura más de 12 semanas— el impacto sobre la calidad de vida puede ser enorme. En CESMAR, centro especializado en dolor crónico en Llagostera (Girona), ofrecemos tratamiento de la lumbalgia sin cirugía. En este artículo explicamos qué es la lumbalgia, por qué se cronifica y qué opciones terapéuticas —incluida la diatermia UHF profunda— permiten recuperar una vida activa y sin dolor.

¿Qué es la lumbalgia?

La lumbalgia es el dolor localizado en la zona lumbar de la columna vertebral, es decir, en la parte baja de la espalda, entre las costillas y los glúteos. Puede aparecer de forma repentina tras un esfuerzo (lumbalgia aguda) o de manera gradual y persistente (lumbalgia crónica).

Según su duración se clasifica en:

  • Lumbalgia aguda: dura menos de 6 semanas. Suele resolverse sola o con tratamiento sencillo.
  • Lumbalgia subaguda: dura entre 6 y 12 semanas. Requiere valoración y tratamiento activo.
  • Lumbalgia crónica: dura más de 12 semanas. Es la que más impacto genera y la que requiere un abordaje terapéutico más estructurado.

La lumbalgia también puede clasificarse según su origen en específico (cuando hay una causa identificable como una hernia discal, fractura o infección) o inespecífica (cuando no se puede atribuir a una lesión estructural concreta, que representa más del 85% de los casos).

Causas más frecuentes de la lumbalgia

Causas mecánicas (las más comunes)

Son aquellas relacionadas con la sobrecarga, el mal uso o el desgaste de las estructuras de la columna lumbar:

  • Contractura muscular: tensión mantenida en la musculatura paravertebral, frecuentemente asociada a posturas incorrectas, sedentarismo o estrés
  • Artrosis lumbar (espondiloartrosis): desgaste de las articulaciones intervertebrales que aparece con la edad y puede generar dolor crónico y rigidez
  • Hernia discal lumbar: el disco intervertebral se desplaza y puede comprimir nervios, generando dolor local o irradiado
  • Estenosis del canal lumbar: estrechamiento del canal vertebral que comprime las raíces nerviosas, frecuente en personas mayores
  • Espondilolistesis: deslizamiento de una vértebra sobre la adyacente, que puede provocar dolor lumbar persistente

Factores que favorecen la cronificación

No toda la lumbalgia aguda se cronifica. Los factores que aumentan el riesgo de que el dolor se vuelva crónico son:

  • Trabajo con posturas mantenidas o levantamiento de cargas repetitivo
  • Sedentarismo y debilidad de la musculatura del core y los glúteos
  • Sobrepeso u obesidad
  • Factores psicosociales: estrés, ansiedad, depresión o catastrofismo del dolor (el llamado «miedo al movimiento»)
  • Episodios previos de lumbalgia sin tratamiento rehabilitador
  • Edad avanzada

Causas no mecánicas (menos frecuentes pero importantes)

Aunque representan una minoría, hay causas de lumbalgia que no son mecánicas y que requieren diagnóstico diferencial:

  • Espondilitis anquilosante y otras espondiloartropatías inflamatorias
  • Fracturas vertebrales por osteoporosis
  • Infecciones discales (discitis)
  • Procesos tumorales (metástasis vertebrales)

Estas causas presentan señales de alerta («banderas rojas») que el especialista debe descartar: dolor nocturno que no cede en reposo, fiebre, pérdida de peso inexplicada, antecedentes de cáncer o traumatismo importante.

Diagnóstico de la lumbalgia

En nuestro centro de tratamiento de la lumbalgia en Girona, el diagnóstico comienza con una historia clínica y exploración física detalladas. El especialista evaluará:

  • Características del dolor: localización, irradiación, qué lo agrava y qué lo alivia
  • Tiempo de evolución y episodios previos
  • Presencia de síntomas neurológicos (entumecimiento, debilidad, alteración de reflejos)
  • Impacto funcional en las actividades diarias y el trabajo

En cuanto a las pruebas complementarias, la radiografía simple puede mostrar desgaste vertebral, y la resonancia magnética es la prueba más completa para visualizar hernias discales, estenosis o alteraciones en los tejidos blandos. Sin embargo, es importante saber que muchos hallazgos en la imagen (como protrusiones discales o artrosis leve) son normales para la edad y no siempre explican el dolor.

¿Cuándo es necesaria la cirugía?

La cirugía de columna para la lumbalgia está indicada en una minoría de casos muy seleccionados:

  • Déficit neurológico progresivo (pérdida de fuerza o sensibilidad que empeora)
  • Síndrome de la cola de caballo (urgencia quirúrgica: pérdida de control de vejiga o intestino)
  • Fractura vertebral inestable
  • Lumbalgia crónica severa con causa estructural claramente identificada que no responde a 6-12 meses de tratamiento conservador intensivo

En el resto de los casos —que son la mayoría— el tratamiento conservador es la primera línea terapéutica y obtiene resultados iguales o mejores que la cirugía a largo plazo, con muchos menos riesgos.

Tratamiento de la lumbalgia crónica sin cirugía

Ejercicio terapéutico y fisioterapia

El ejercicio terapéutico es el tratamiento con mayor evidencia científica para la lumbalgia crónica. No se trata de hacer deporte a cualquier precio, sino de un programa individualizado que incluye:

  • Fortalecimiento del core: la musculatura abdominal profunda y los multífidos (músculos estabilizadores de la columna) son la primera línea de protección de la zona lumbar. Su debilidad es uno de los principales factores de cronificación.
  • Estiramiento de la cadena posterior: isquiotibiales, psoas y musculatura glútea. La tensión en estos grupos musculares es una fuente frecuente de dolor lumbar.
  • Movilización vertebral: técnicas manuales y de movilización articular que reducen la rigidez y el dolor.
  • Educación en neurociencia del dolor: entender cómo funciona el dolor crónico tiene un efecto terapéutico real. Los pacientes que comprenden por qué duele su espalda recuperan antes el movimiento y tienen menos miedo a hacerse daño.

Diatermia UHF profunda

La diatermia por onda UHF 27Mh (Ultra High Frequency) es un tratamiento de medicina física especialmente indicado en la lumbalgia crónica de origen mecánico, inflamatorio o degenerativo. Mediante ondas de alta frecuencia, genera calor en los tejidos profundos —discos intervertebrales, articulaciones facetarias, musculatura paravertebral— desde el interior, sin afectar la piel.

Sus efectos en la lumbalgia son:

  • Efecto antiinflamatorio: reduce la inflamación en articulaciones facetarias y en el tejido perirradicular cuando hay componente nervioso
  • Efecto analgésico: actúa sobre los receptores del dolor a nivel tisular, reduciendo la percepción dolorosa
  • Relajación muscular profunda: disminuye el espasmo y la hipertonía de la musculatura paravertebral, una de las principales fuentes de dolor en la lumbalgia crónica
  • Efecto regenerador: mejora la circulación local y estimula los procesos de reparación tisular en discos y articulaciones degeneradas

La diatermia UHF se combina con ejercicio terapéutico para obtener mejores resultados: el calor profundo prepara los tejidos para el ejercicio y reduce el dolor durante y después de la sesión.

En CESMAR disponemos de equipos de diatermia UHF de última generación. Si buscas tratamiento para la lumbalgia en Girona y quieres saber si este tratamiento puede ayudarte, contacta con nuestro equipo.

Tratamiento farmacológico de apoyo

En fases de reagudización, el médico puede prescribir:

  • AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) en ciclos cortos
  • Relajantes musculares para el componente de contractura
  • Analgésicos de primer escalón (paracetamol, metamizol) en dolor moderado
  • En casos seleccionados: infiltraciones facetarias o epidurales de corticoides, o bloqueos de nervios espinales

El objetivo del tratamiento farmacológico es controlar el dolor en los momentos más intensos, no usarlo como única estrategia a largo plazo.

Hábitos que ayudan a controlar la lumbalgia crónica

El tratamiento de la lumbalgia crónica no termina en la clínica. Hay cambios en el estilo de vida que tienen un impacto real sobre el dolor lumbar persistente:

  • Moverse más y sentarse menos. El sedentarismo es uno de los principales enemigos de la columna lumbar. Pequeños descansos activos cada 45-60 minutos marcan la diferencia.
  • Mantener un peso saludable. Cada kilo de más supone una carga adicional sobre las vértebras y los discos lumbares.
  • Dormir bien. El mal descanso amplifica la percepción del dolor. Una colchón y almohada adecuados, y dormir en posición lateral con las rodillas ligeramente flexionadas, reduce la tensión lumbar durante la noche.
  • Gestionar el estrés. La tensión emocional se refleja directamente en la musculatura paravertebral. Técnicas de relajación, respiración diafragmática o yoga pueden complementar el tratamiento.
  • No dejar de moverse por miedo. El reposo prolongado debilita la musculatura y cronifica el dolor. El movimiento controlado y progresivo es terapéutico.

Preguntas frecuentes sobre la lumbalgia

¿La lumbalgia crónica tiene cura? En la mayoría de los casos, sí. Con un tratamiento adecuado —ejercicio terapéutico, fisioterapia y tratamientos como la diatermia UHF— es posible reducir el dolor de forma significativa o eliminarlos. El objetivo no siempre es «curar» en el sentido de que el dolor desaparezca al 100%, sino recuperar la función y la calidad de vida.

¿Debo operar mi hernia discal si tengo lumbalgia crónica? No necesariamente. La mayoría de las hernias discales, incluso las que producen dolor durante meses, se resuelven con tratamiento conservador. La cirugía solo se plantea cuando hay déficit neurológico progresivo o cuando el tratamiento conservador intensivo y prolongado no ha dado resultados.

¿Puedo hacer deporte si tengo lumbalgia crónica? Sí, y de hecho es recomendable. El tipo de actividad física más adecuada depende de cada caso, pero en general la natación, el pilates terapéutico, el yoga y la marcha son opciones seguras y beneficiosas. Un fisioterapeuta puede orientarte sobre qué actividades son más adecuadas para tu situación.

¿La diatermia UHF es segura para la lumbalgia? Sí, cuando la aplica un profesional cualificado. Es un tratamiento no invasivo, sin efectos secundarios relevantes, que genera una sensación de calor profundo agradable. Existen algunas contraindicaciones (marcapasos, implantes metálicos en la zona, embarazo, neoplasias activas) que el especialista valorará antes de indicarla.

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento para la lumbalgia crónica? Depende del tiempo de evolución y de la respuesta individual. En general, un ciclo inicial de 10-15 sesiones de diatermia UHF combinado con fisioterapia activa permite valorar la respuesta y planificar el seguimiento. Muchos pacientes notan mejora significativa a partir de las primeras semanas.

¿Por qué mi espalda sigue doliendo si la resonancia no muestra nada grave? Porque la imagen no siempre explica el dolor. En la lumbalgia crónica inespecífica, los mecanismos del dolor son complejos e involucran cambios en el sistema nervioso central (sensibilización central) que no se ven en la resonancia. Esto no significa que el dolor sea «inventado»: es real, pero requiere un abordaje que vaya más allá de tratar únicamente la imagen.

Conclusión

La lumbalgia crónica sin cirugía es posible. La lumbalgia no tiene por qué ser una condena. Con el diagnóstico correcto y un plan de tratamiento de la lumbalgia en Girona que combine fisioterapia activa, diatermia UHF profunda y cambios en el estilo de vida, la gran mayoría de los pacientes recuperan una vida funcional y activa sin necesidad de cirugía.

Si llevas meses o años con dolor en la zona lumbar que no remite, en CESMAR —tu centro de referencia para el tratamiento de la lumbalgia en Girona— podemos ayudarte a encontrar la causa y diseñar un plan personalizado para recuperar tu calidad de vida.

Artículo revisado por el equipo clínico de CESMAR — Centro de Medicina Física y Rehabilitación. La información contenida tiene carácter divulgativo y no sustituye el diagnóstico médico individualizado.