
La fractura de Colles es una lesión bastante común en el brazo, especialmente entre las personas mayores o en situaciones donde alguien se cae hacia adelante con la mano estirada. Este tipo de fractura afecta la parte distal del radio, que es el hueso principal del antebrazo, y se distingue por un desplazamiento hacia atrás del fragmento distal, lo que provoca la típica deformidad conocida como “dorso de tenedor”.
Aunque es una lesión común, entender sus características es clave para poder identificarla y buscar una evaluación profesional adecuada.
¿Cómo ocurre realmente una fractura de Colles?
En este tipo de fractura, la ruptura del radio suele ocurrir a unos 2–3 cm de la articulación de la muñeca. El desplazamiento hacia atrás del fragmento óseo provoca un cambio visible en la anatomía de la muñeca, lo que permite sospechar que se trata de este tipo de fractura incluso antes de realizar pruebas de imagen.
Es una lesión que suele aparecer:
- Tras una caída con la mano extendida para frenar el impacto.
- En actividades cotidianas donde se pierde el equilibrio.
- En personas con reducción de la densidad ósea, como mujeres postmenopáusicas o personas con osteoporosis.
Síntomas más habituales
Los signos y síntomas que comúnmente se presentan con una fractura de Colles incluyen:
- Dolor intenso e inmediato tras el impacto, que aumenta con el movimiento.
- Hinchazón y tumefacción alrededor de la muñeca, en ocasiones acompañadas de hematomas.
- Deformidad visible, dando lugar al aspecto en “dorso de tenedor”.
- Limitación funcional, dificultando o impidiendo mover la muñeca o los dedos.
- Dolor a la palpación y sensibilidad en la zona afectada.
- Hormigueo, entumecimiento o debilidad, especialmente si existe irritación o compresión del nervio mediano.
La combinación de dolor, inflamación y deformidad generalmente es un indicio claro de que podría haber una lesión.
¿Quiénes tienen más riesgo?
La fractura de Colles puede afectar a cualquier persona, pero es más común en:
- Personas mayores, especialmente con fragilidad ósea.
- Mujeres postmenopáusicas.
- Pacientes con osteoporosis o enfermedades óseas.
- Personas que realizan actividades donde las caídas son frecuentes.
La prevención se basa en fortalecer los huesos, hacer ejercicio, mantener buenos hábitos posturales y crear un entorno seguro para evitar caídas.
Diagnóstico
La forma más rápida de diagnostico y la más usada es mediante una radiografía, pues permite observar correctamente el estado del hueso, si hay fracturas y si están o no desplazadas.
Otra forma de diagnostico seria mediante una resonancia magnética, que podría estar más indicada si el médico sospecha de una lesión más severa de las partes blandas, es decir, que la fractura del hueso, haya causado daños también en musculatura, tendones, ligamentos, vasos o nervios.
Tratamiento
Como en todas las lesiones se debe hacer una correcta exploración y definir en que fase de la lesión nos encontramos para valorar correctamente que abordaje terapéutico es el más indicado. Aun así, por norma general el objetivo es fomentar la buena reparación del hueso, buscando que la fractura se cure lo más rápida posible, y la forma de lograrlo es mediante diatermia UHF para revascularizar toda la zona de la lesión y estimular con magnetoterapia para mejorar la calidad de los tejidos, permitiendo que el nuevo tejido sea de mejor calidad y se recupere antes y quitar edemas osseos.
La fractura de Colles es una de las lesiones más frecuentes en la muñeca, y generalmente ocurre cuando alguien cae sobre la mano extendida. Identificar sus síntomas —como el dolor intenso, la hinchazón y la deformidad típica— es fundamental para buscar atención médica lo más pronto posible.
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